Días, rutinas, personas, aficiones, obligaciones, momentos, son algunas de las muchísimas cosas que existen que unas veces nos hacen sentir que somos algo y otras veces nos hacen sentirnos como nada, todo depende de nosotros, al enfrentarnos o al tratar con ellas.
Cuando nos sentimos bien al hacer algo, nos vemos con ganas, sentimos que fácilmente mejoramos en ello y estamos más capacitados en realizarlo que los demás , nos produce un sentimiento que hace que nos valoremos... nos proponemos metas, queremos cumplir expectativas porque nos sentimos capaces, nos sentimos bien con nosotros mismos, sentimos que tenemos un papel fundamental en la vida, simplemente nos creemos ALGO…
Pero por desgracia todo lo que viene se va… todo lo que se forma, por suerte o desgracia se acaba destruyendo, unas veces en un momento y otras a lo largo del tiempo, pero inevitablemente, las cosas buenas muchas veces dan la vuelta o al revés… con esto me refiero a que lo que por un momento nos puede hacer sentir llenos de valor, superiores, en otro momento nos puede hundir, cuando nos equivocamos, al cometer errores, nuestra moral baja, nos desmotivamos, pensamos ¿Para qué sirvo? , ¿De qué me vale existir, si solamente sé meter la pata una y otra vez?, lo vemos todo superior a nosotros, cualquier cosa nos queda grande cuando nos hacemos tan pequeños, porque si miramos por encima de nosotros, existen grandes cosas, necesarias y con importancia, que nosotros al fin y al cabo somos una partícula más en el universo, sin importancia, que incluso cada partícula similar a mí que me rodea sirve de mucho más que yo y eso no nos hace felices, nos quita las esperanzas y en ese momento ¿Qué somos para nosotros mismos? ¿Somos NADA?..
Sí, tristemente nos sentimos así, no debemos compararnos con los demás, ¿De qué sirven las comparaciones?, sí puede que alguien sea mejor en unas cosas, que destaquen más en ciertos aspectos, y que nosotros nos sintamos inferiores, pero para que fijarnos en los demás, debemos esforzarnos y mejorarnos, porque aunque no lo parezca defectos y problemas tenemos todos, así que lo mejor, es hacerlos invisibles.
¡Hola Sira!
ResponderEliminarHe leído tu blog y tengo que decirte que tengo que comentarte.
Para empezar parece un tema interesante el que tratas. A mí no se me había ocurrido, pero al leerlo me ha parecido muy interesante.
Si es verdad que en ciertas situaciones de nuestras vidas, nos pasan cosas, y nos sentimos de forma que ni nosotros mismos sabemos que hacemos aquí. Que hay gente que te hace sentirte más inferior, pero creo que pese a todo esto, siempre tenemos que tener un lado positivo sea donde sea. Aunque sea difícil de sacarlo, siempre hay que buscarlo.
También estoy muy de acuerdo contigo en que las comparaciones no sirven para nada, y que es mejor centrarse en las capacidades de uno mismo y en saber bien lo que es, que en saber que son los demás.
Gracias, Sara.. Es algo que nos planteamos casi todos alguna vez.
ResponderEliminarCuando nos sentimos inferiores debemos poner más alto nuestro ego, porque al fin y al cabo somos lo que proyectamos, porque proyectamos lo que queremos.